Activista excarcelado dice que 1.675 días de prisión son "demasiado dolor para un ser humano"
El reconocido activista venezolano Javier Tarazona llamó a la reconciliación en su país en una entrevista exclusiva con la AFP este domingo, apenas horas después de ser excarcelado tras 1.675 días en una prisión de Caracas, donde experimentó "demasiado dolor para un ser humano".
La libertad de Tarazona, de 43 años, ocurre dos días después de que el gobierno interino de Delcy Rodríguez anunciara, bajo presión de Estados Unidos, el cierre de la cárcel política del Helicoide y una ley de amnistía general.
Rodríguez asumió el poder tras la captura de Nicolás Maduro en un ataque estadounidense con bombardeos en Caracas y ciudades cercanas el 3 de enero.
"1.675 días en un lugar oscuro (...) No puede ser posible que se siga repitiendo este tipo de casos (...) que tenga que ocurrir lo que ha ocurrido en el último mes para que nosotros tuviésemos que salir", afirmó Tarazona tras ser liberado del Helicoide, una de las prisiones más temidas del país.
Fue acusado de "terrorismo" y "traición" durante un proceso judicial que califica de errático, con un sinfín de audiencias aplazadas sin condena ni absolución.
"Yo creo que Venezuela necesita reconciliarse, reconciliarse justamente en la justicia", considera Tarazona.
La presidenta Rodríguez propuso el viernes reformar el sistema de justicia venezolano, cuestionado por numerosas oenegés y organismos internacionales.
- Tratos inhumanos -
Tarazona asegura que en prisión padeció constantes torturas físicas y psicológicas. "Un día de cárcel es mucho para un ser humano. Un día de cárcel es demasiado dolor para un ser humano", dijo en entrevista a AFP.
"Viví el dolor de la cárcel, de la prisión, (mi) familia a 900 kilómetros, cuatro hijos esperándome, mis estudiantes, mi gente, las víctimas...", contó.
"Fueron momentos dolorosos, momentos que no le deseaba a nadie", dijo tras salir de la iglesia de La Candelaria, en el centro de Caracas, donde fue liberado.
Por eso ve insuficiente el futuro cierre del Helicoide, que la presidenta encargada afirmó se convertirá en un "centro social, deportivo, cultural y comercial".
"El cierre del helicoide no resuelve el problema de injusticia en este país. Si cerrar el helicoide es borrar una memoria, yo creo que hay que trabajar para que no se repita eso", afirmó.
Tarazona asegura haber trabajado su perdón, pero resalta que "hay mucha gente herida, con cicatrices, con cicatrices emocionales", por lo que propone "transformar la cultura" de los cuerpos de seguridad.
"Esas acciones de tratos crueles, inhumanos y degradantes, al final de cuentas lo que hacen es ampliar la herida social, ampliar lesiones que duran generación tras generación", razonó, al abogar por todos los detenidos del país.
"De los 84.000 prisioneros que hay hoy en Venezuela, 30.000 están en centros policiales que no están aptos para ello, en unas condiciones deplorables", comentó. "No solo es el Helicoide lo que hay que revisar. Hay que revisar todos los centros penitenciarios".
- "Más comprometido" -
Tarazona fue aplaudido por feligreses en la iglesia La Candelaria, donde oró tras su liberación. Decenas de personas gritaron "¡Libertad!" tras su llegada.
"La gente aplaude por un gran anhelo de libertad, por una esperanza de reencuentro de los venezolanos, de la alegría. Yo creo que la gente está ávida de eso, la gente está deseando con toda la fuerza que podamos abrazarnos con alegría, con entusiasmo, sin temor", opinó.
"El país necesita que no se instauren leyes para perjudicar al otro, para silenciarlo políticamente. Que haya respeto por la libertad individual, que exista la posibilidad de expresarse", acotó.
Tras su excarcelación Tarazona piensa en la reconstrucción del país. "El reencuentro es ahí, con el venezolano que sufre, con el que hoy no tiene que comer, con el que no le alcanza el salario, con ese venezolano que hoy está sufriendo y que anhela cambio", apuntó.
Su deseo personal es reencontrarse con sus familiares. "Encontrarme con mis chamos, encontrarme con mi mamá, con mis hermanos, con los que más han sufrido", confesó.
Y a la vez piensa en sus planes a futuro.
"Yo salgo a construir el país que anhelamos, salgo a trabajar. Yo soy docente, soy profesor (...) yo salgo a trabajar, a mi aula de clase, a seguir defendiendo a los más vulnerables, a los más débiles, los que más sufren en este país", afirmó.
"En ese lugar de oscuridad alcancé luz, hoy estoy más comprometido".
T.Fernsby--MC-UK