Una operación policial en Rio deja al menos ocho muertos, entre ellos un buscado jefe narco
Una operación policial en Rio de Janeiro dejó este miércoles al menos ocho muertos, entre ellos uno de los jefes narcotraficantes más veteranos y buscados del país, indicaron las autoridades.
Unos 150 efectivos del Batallón de Operaciones Especiales (BOPE), con apoyo de dos vehículos blindados, se desplegaron desde la madrugada en varias favelas del turístico barrio de Santa Teresa, en la zona central de la ciudad.
En los enfrentamientos fue abatido el narcotraficante Claudio Augusto dos Santos, de 55 años, que tenía al menos ocho órdenes de arresto pendientes por secuestro, tráfico de drogas y homicidio, explicó en conferencia de prensa el jefe de la Policía Militar, Marcelo Menezes Nogueira.
Las autoridades lo señalaban como figura clave del Comando Vermelho (CV), una de las mayores facciones criminales de Brasil.
La policía abatió a otros seis presuntos delincuentes y arrestó a 116 personas durante el operativo, según un comunicado.
El octavo fallecido fue un residente de la zona que los traficantes tomaron como rehén junto a su pareja, indicó Menezes Nogueira.
Durante una negociación de unos 20 minutos, los delincuentes abrieron fuego y el hombre recibió un disparo en la cabeza. La mujer sobrevivió.
Los uniformados decomisaron 21 armas, 105 kilos de cocaína y otros 611 de marihuana.
En represalia al operativo policial, desconocidos incendiaron un autobús en una importante avenida del centro de Rio y levantaron barricadas con otros.
"Ellos subieron, me pidieron que sacara a los pasajeros y prendieron fuego al autobús. Fue todo muy rápido", dijo a la AFP su conductor, Marcio Souza, aún conmocionado, al describir la situación como "horrible".
Menezes Nogueira atribuyó estas acciones a miembros del CV.
La operación generó caos en la zona céntrica de Rio. Cuatro personas fueron detenidas por obstrucción de vías, dijo la policía.
La acción se produce cinco meses después de la operación más letal de la historia de Brasil: el 28 de octubre, un megaoperativo en dos complejos de favelas de Rio dejó 117 presuntos delincuentes y cuatro policías muertos.
Organismos de derechos humanos protestaron y el propio presidente Luiz Inácio Lula da Silva calificó el hecho de "matanza".
El operativo ocurre además cuando el gobierno de Lula gestiona ante Washington, según medios, que no designe al CV ni al Primeiro Comando da Capital (PCC) como organizaciones terroristas, una clasificación que la administración Trump ya aplicó a varios cárteles latinoamericanos.
Un portavoz del Departamento de Estado señaló a la AFP que ambas organizaciones son "amenazas significativas para la seguridad regional" y precisó que no se pronuncia por anticipado sobre tales designaciones.
F.Enfield--MC-UK