Messi lleva a Argentina a 16avos y logra récord de goleador en el Mundial
No hay estructura impenetrable para Lionel Messi. Este lunes, cuando Argentina más lo necesitó, estuvo allí, los 90 minutos, para llevar a su equipo a 16avos con un doblete ante Austria, y convertirse en el máximo goleador en la historia de los Mundiales.
Pese a haberse fallado un penal al inicio del partido, Messi anotó los dos goles contra los austriacos (38' y 90+5'), haciendo vibrar al Dallas Stadium de Texas, tomado por la hinchada albiceleste.
"Estoy muy feliz por el triunfo, fue importantísimo, duro, trabajado y nos da tranquilidad para lo que viene. El partido estuvo igualado, intenso y estamos felices de sumar 6 puntos", dijo Messi, elegido jugador más valioso del encuentro.
El astro argentino también celebró este lunes convertirse en el máximo goleador en la historia de los Mundiales, con 18 tantos.
- Doblete histórico -
Argentina salió al campo con Messi al frente, escoltado por el 'Dibu' Martinez y Romero. El estadio retumbaba al grito de ¡Argentina! en tres sílabas. Austria cantaba su himno con rostro de circunstancia.
Los austriacos quisieron presionar y Argentina estaba lista para ello. Al primer descuido Lautaro Martínez se coló por el centro de área, fue derribado y provocó un penal.
El estadio estaba listo para explotar al ver que Messi sería el autor del disparo. Pero el astro del Inter Miami la mandó fuera y postergó la alegría.
Este tiro errado pareció impactar emocionalmente en la formación albiceleste. La posesión del balón se equilibró para los austriacos, que entrampaban el juego argentino en el medio campo, haciendo difícil el tránsito hacia Messi, y también intentaban atacar.
Pese al dominio austriaco en el primer tiempo, Messi intentaba meterse de nuevo en el juego. Llegó con maestría a los 18 minutos con una pelota servida por Lautaro, pero se le complicó el disparo certero.
La tuvo de vuelta minutos después, pero el capitán de los rojos David Alaba estuvo siempre atento. El juego se volvía físico, el árbitro pedía calma y amenazaba con amonestaciones.
Vendría luego la primera pausa de hidratación. En la víspera, el DT de Argentina Lionel Scaloni había dicho que estas interrupciones no solamente favorecían al equipo débil, sino que le permitían al que atacaba a ajustar su estrategia. Y parece que así fue.
A los 38 minutos, Facundo Medina desbordó por la izquierda y mandó un centro rasante que Thiago Almada, con astucia, dejó pasar entre sus piernas para que Messi definiera con un zurdazo al palo derecho del portero. Clásico Messi.
- Austria no cede -
Ante ídolos como el basquetbolista argentino Emanuel Ginóbili, el exastro Mario Alberto Kempes y la cantante Shakira en las tribunas, Argentina volvió al campo con ganas de más, pero Austria no se la puso fácil.
Austria no cedía en el ataque y complicaba a Argentina y ponía a trabajar al 'Dibu' Martínez, quien debió despejar un disparo de tiro libre de Sabitzer. Los balones parados eran un dolor de cabeza para la tricampeona.
Scaloni reemplazó a Lautaro Martínez y a Thiago Almada, figuras clave en el juego colectivo, buscando aire fresco con Julián Álvarez y Nico González.
Otamendi entró por Romero en la zaga para evitar más arremetidas de los centroeuropeos. Austria hizo cambios y atacaba con un esquema 4-2-4, intentando hasta el último el empate.
- Éxtasis en el estadio -
Por su lado, Argentina robaba espacios en la medida que podía o probaba de fuera. Un disparo de Enzo Fernández hizo estremecer los huesos del defensa central Kevin Danso, quien bloqueó el balón con el cuerpo y quedó sentido por un momento. El hombre del Tottenham se jugó la vida.
Enzo seguía probando hasta el final del encuentro.
Casi al cierre, los austriacos insistían con juego aéreo, pero Messi, que jugó todo el duelo, estaba dispuesto a resolver le partido. Pareció que la pelota quería ser empujada nuevamente por el cumpleañero.
Messi inició una jugada por el lado derecho, dio el servicio, acompaño hasta el final, sus compañeros, dispararon Alexander Schaler impidió como pudo. Pero sería otra vez Leo quien escribiría la historia del triunfo.
¡Olé, olé, olá, cada día te quiero más. Yo soy argentino, es un sentimiento, que no puedo parar", se escuchaba desde las tribunas, aún después del final.
L.Lawrence--MC-UK