El "No" de Islandia, un duro golpe para la UE
La Unión Europea (UE) mantuvo la compostura al rechazo de Islandia a reanudar las negociaciones de adhesión, aunque el resultado supone un duro golpe para el bloque y podría dar alas a sus detractores.
En un referéndum realizado el sábado, una mayoría de islandeses (el 52,8%) dijo "No" a reanudar las complejas negociaciones de adhesión a la UE.
Se trata de una píldora amarga para Bruselas, que pierde la oportunidad de dar un nuevo impulso a su ampliación, mientras que sus detractores se felicitan por el resultado.
Islandia había solicitado la adhesión a la UE en 2009, pero la negociaciones rápidamente colapsaron y fueron interrumpidas en 2013.
Técnicamente, el resultado del referendo del sábado no es vinculante, pero el gobierno de coalición encabezado por la primera ministra, la socialdemócrata Kristrun Frostadottir, prometió respetarlo.
"Quiero ser absolutamente clara: este gobierno no retomará las negociaciones de adhesión durante esta legislatura", que se prolongará hasta 2028, dijo Frostadottir en rueda de prensa.
El presidente del Consejo Europeo, António Costa, dijo que la UE "respeta plenamente la elección democrática" de los islandeses.
Para la eurodiputada ecologista belga Saskia Bricmont, "la constatación es clara: la UE hoy ya no hace soñar".
Para el francés Sandro Gozi, eurodiputado centrista, este resultado es una "advertencia que Europa debe tomarse en serio".
- Adhesión difícil -
Para muchas capitales europeas, Islandia aparecía como un candidato modelo, y Bruselas había indicado que estaba dispuesta a hacer concesiones en cuestiones sensibles, como la de la pesca.
Sin embargo, para el influyente sector pesquero islandés, someterse a la política común del bloque, con cuotas y zonas delimitadas, era una perspectiva muy grave.
Además, el resultado puso en primera fila a los dirigentes contrarios a la UE.
Marine Le Pen, dirigente de la extrema derecha francesa, declaró que demostraba el atractivo de una Europa de "naciones libres y soberanas" ante una integración más profunda.
Nigel Farage, líder del partido Reform UK e ideólogo del Brexit, felicitó a los islandeses por haber "votado para preservar su independencia".
El eurodiputado ultraderechista italiano Nicola Procaccini, copresidente del bloque 'euroescéptico' ECR, dijo que Bruselas debe reflexionar sobre las razones por las cuales "un país europeo próspero, democrático y abierto al mundo" ha decidido no relanzar las negociaciones de adhesión.
Más allá del resultado registrado en Islandia, la adhesión a la UE es un proceso extraordinariamente complejo.
El último país a sumarse al bloque fue Croacia, que pasó a ser miembro de la UE en julio de 2013, hace ya 13 años.
Albania, Bosnia y Herzegovina, Georgia, Moldavia, Montenegro, Macedonia del Norte, Serbia, Turquía, y Ucrania, ya recibieron la calificación formal de países candidatos a la adhesión.
Turquía, por ejemplo, solicitó su adhesión en el siglo pasado, en 1987, y fue considerado formalmente candidato 12 años más tarde, en 1999, pero las negociaciones fueron lanzadas recién en 2005 con muy pocos avances.
Kosovo también solicitó su adhesión, en 2022, pero su independencia no es reconocida por varios países de la propia UE, como España.
Ucrania, a su vez, tiene el declarado apoyo de la UE, pero recibió también el claro mensaje de que solamente será admitida luego del fin de la guerra con Rusia.
E.Quill--MC-UK